Llaman al médico de urgencias: "¡Doctor, mi hijo se ha tragado un preservativo, venga corriendo!" "Sí, sí, voy ahora mismo!" El doctor estaba recogiendo el maletín, cuando, de repente, vuelve a sonar el teléfono: "¿Doctor?" "¿Si?" "Soy la que le llamó antes. Que ya no hace falta que venga, ya encontramos otro preservativo."