En una ocasión, los animales se reunieron con la madre naturaleza para pedirle cuentas por sus defectos. Primero comenzó el elefante: "Madre naturaleza, estoy muy enojado porque tengo la trompa y las orejas muy grandes". "Te hice las orejas grandes para que puedas oír mejor y la trompa larga para que te puedas alimentar mejor". Es el turno de la jirafa y ésta cuestiona: "Madre naturaleza ¿por qué tengo el cuello tan largo?" "Para que puedas alcanzar las mejores hojas de los árboles y puedas alimentarte mejor". En su oportunidad, el búho pregunta: "Madre naturaleza ¿por qué tengo los ojos tan grandes?" "Como tú no puedes ver bien de día, son para que puedas ver mejor de noche y no choques con los árboles". Todos los animales se iban muy contentos con las respuestas recibidas, hasta que le tocó el turno a la gallina: "A mí no vengas con esa mierda, o me haces el culo más grande, o los huevos más chiquitos".