Llega un tipo al médico y le dice: "Doctor, tengo un problema: me tiro pedos, pero éstos salen sin olor. "Ah, interesante caso, a ver, tírese un pedo", dice el galeno. El tipo casi derrumba la oficina del facultativo con el tremendo pedo que se tiró. "¡Uf, vamos a tener que operar!" "¿Del potito?" "¡¿Del potito?! ¡De las narices, hediondo de mierda!"