Pepito estaba en el colegio y como nadie venía a recogerlo, su profesora le dice: "Si quieres vente para mi casa hasta mañana que vengan por ti", y Pepito dijo que si.
Cuando estaban en la casa y ya se iban a dormir, la profesora notó que Pepito estaba un poco triste y le preguntó que le pasaba, a lo que Pepito respondió:
"Es que siempre antes de irme a acostar yo me acuesto con mi mamá y le meto me dedito en su ombliguito."
Y la profesora no se le pudo resistir a la inocencia de Pepito y accede.
Pasado ya un buen rato, la profesora le dice con ternura: "Pepito, Pepito, ese no es mi ombliguito."
Y Pepito, con una cara de pendejo, responde, "Ya se señorita, y tampoco es mi dedito..."
- Colaboración de: Marco Ybazeta -
(3.9 estrellas, 139 votos)
|