Unos viejitos después de pasar una noche placentera se reúnen en el comedor y el viejito le dice: "viejita, viejita... Te cuento que anoche sucedió un milagro."
La viejta responde, "¿Qué milagro?"
"Ayer en la madrugada me desperté, fui al baño y se prendió la luz, hice mis necesidades, salí del baño, cerré la puerta y se apagó la luz. Más tarde regresé al baño, abrí la puerta y se prendió la luz, hice mis necesidades, cerré la puerta y se apagó la luz..."
La viejita le responde, "Fuera, viejo cojudo. Otra vez te cagaste en el refrigerador."