[ Cat.: Parejas ] [ Clasif: b] [ Calif.: 3.7]
Un joven llevaba a su novia de regreso a casa en un día en que hacía un frío del diablo, cuando de pronto se les poncha una llanta. El joven baja de su auto y empieza a cambiarla. Al poco rato sube al auto y le dice a la novia:
"¡Estoy muerto de frío! ¡Ya casi no siento mis manos!" "Pues mételas en medio de mis piernas para calentarlas!" La muchacha se sube el vestido y le permite al joven que ponga sus manos entre sus muslos. Después de un rato el joven dice:
"¡Ya! ¡Ya las siento mejor! Déjame terminar de cambiar la llanta." El joven termina de cambiar la llanta y al entrar de nuevo al auto, la muchacha le dice con visible ganas: "¡Parece que tus orejas están también terriblemente frías!"
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