Había una ves un negro que todos los días venía a una estatua de San Marcos en la iglesia y siempre decía: "Está cabrón, está cabrón". Hasta que un día un padre vino y le preguntó que porqué siempre decía eso. El negro le contesto: "Mire padre, yo soy negro, mi mamá es negra, mi esposa es negra, pero mis hijos son güeros". El padre le respondió: "No, pos entonces sí está cabrón."