Eran un argentino, un peruano y un chileno que discutían sobre quien tenía la mejor fábrica. El argentino dijo: "Yo tengo una fabrica de hacer servilletas." Y el peruano le respondió: "Eso me lo meto por el poto." Luego el peruano dijo: "Yo tengo una fábrica de confort", y el argentino dijo "eso yo también me lo meto por el poto". Después el chileno dijo: "Yo tengo una fábrica de hacer alambre de púa, a ver si se lo meten por el poto."