Manolo se fue a trabajar a la gran ciudad y a los tres años regresa a su pueblo. Después de los respectivos saludos con parientes y amigos se queda solo con su esposa y le pregunta al ver un niño de meses:
"Oye mujer, ¿de quién es ese niño?"
"Pues de quien va ser, !es tuyo!"
"Pero cómo que mío, malnacida, si hace tres años que me fui de aquí a trabajar a la ciudad."
"Te digo que es tuyo."
Así estaban alegando, cuando de pronto llega el compadre.
"Hola compadre, escuché todo. Y sí, el niño es suyo."
"¿Pero cómo puede ser?"
"Mire, le voy a dar un ejemplo: si usted tiene una vaca y se le sale del corral y se brinca a la finca de Don Simón y allí la agarra un toro y la embaraza y después nace un becerrito ¿de quien es el becerrito?"
"¡Pues mío, compadre!"
"Efectivamente, es suyo. Entonces de quién es el niño de su vieja? ¡Pues es suyo, compadre!"