"Sí, no se preocupe, sé lo que digo, son sólo gases".
Después de algunos años, el señor estaba caminando con un niño vestido de marinerito y se encuentra con el médico; éste lo saluda muy atentamente y le pregunta:
"¿Éste es su hijo?"
"Sí, Dr., pero para Ud. debe ser un pedo vestido de marinerito".