Se encuentran Manolo y Venancio después de mucho tiempo sin verse, y comienzan a platicar de lo que había sido su vida: "Oye, Venancio, ¿y qué dices de tu vida personal?" "Pues, nada, ¿te acuerdas de la Marijose?" "Ah, pero claro, si a esa vieja yo le daba por el culo..." "¡Pues es mi esposa!", recrimina el otro. "...Y ahorita le he de dar como por el hombro".