Descubre cuál es el tuyo: Salario cebolla: lo agarras, lo ves y lloras. Salario canalla: no te ayuda en nada; sólo te hace sufrir, pero no puedes vivir sin él. Salario futbol: es una cajita de sorpresas. Salario preservativo: hasta te quita las ganas. Salario impotente: cuando más lo necesitas, te decepciona. Salario dieta: con él comes cada día menos. Salario ateo: prefieres no creer en esa paga. Salario precoz: cuando entra, ya acabó. Salario menstruación: viene una vez por mes y dura menos de una semana. Salario humor negro: preferible reír para no llorar.