Un locutor de carreras de caballos ve un día que un curadito se pone arriba de su caseta de transmisión. Cuando empieza la carrera el locutor dice: "Partieron". El curadito de arriba le grita: "¡A tu hermana en la cama!" El anunciador se queda con la vena. Cuando empieza la segunda carrera, el locutor dice muevamente: "Partieron". De nuevo, el curadito grita: "¡A tu hermana en la cama!" Ya el locutor, aburrido, piensa en hacer algo para cagarse al curadito. Y cuando empieza la tercera carrera el locutor dice: "Arrancan" Y el curadito le grita: ¡LOS HUEVONES QUE PARTIERON A TU HERMANA!"