Pasea un tontilandés en una calle cercana a su colonia, y se dirige a un tipo diciéndole: "Hola, Manolete, ¿cómo te va?" El hombre no le contesta y el tontilandés se va algo decepcionado. Al día siguiente se encuentra con el mismo hombre, y de nuevo lo saluda: "¡Manolete! ¿Acaso te sacaste la lotería que ya no saludas?" "Señor, usted está equivocado. Yo no soy Manolete". "¡Jolines! Lo siento de veras, no volverá a suceder". Al otro día los dos hombres se vuelven a topar y el tontilandés saluda: "Hola, Manolete! ¿Sabías que por aquí vive un tipo bastante parecido a ti?"