Llega un madrileño a Cádiz y le pregunta a un tío que va por la calle: "¿Sabe dónde hay una papelería?" "Aquí en la esquina hay una pero le aconsejo que no vaya". "¿Por qué?", pregunta intrigado el viajero. "Porque la dependienta es muy pesada; pero tiene otra dos calles más abajo". El de Madrid se lo piensa y dice: "Para que voy a ir a la otra que está más lejos teniendo ésta más cerca". Entra en la papelería y se dirige a la dependienta: "Señora, deme un bloc". "¿Lo quiere Ud. de muelle o de anillas?" "Me da igual: yo quiero un bloc". "¿Lo quiere cuadriculado o de rayas?" "Me da igual: deme un bloc cualquiera". "¿Lo quiere con las pastas rosa o azul; según sea para niño o niña?" En eso, entra un tipo con un excusado a cuestas dirigiéndose a la dependienta: "El culo se lo enseñe ayer; el excusado donde cago es éste y el papel que quiero es aquél".