"Pues un poco mal: acabo de comprar un toro porque ya tenía muchas vacas; pero este toro no resultó muy bueno, es impotente."
"No te preocupes, yo tenía un toro igual y fui con un buen veterinario y le recetó unas pastillas pequeñitas, buenísimas; desde la primera le cayeron muy bien."
"¡Qué bueno! ¿Y cómo se llaman?"
"¿Cómo se llaman... cómo se llaman...? La verdad es que no recuerdo pero son como saladitas..."