Estaban dos borrachos en la cantina, hasta las chanclas y sin dinero. Y uno le dice al otro: "Ya vámonos". "¿Y adónde vamos a ir?" "Pues a mí se me antoja hacer el amor, ¿cómo ves?" "Pues sí, pero no tenemos dinero para gastar". "No importa. ¡Nada más no nos cobramos!"