Un mudo se encuentra jugando bingo. Van diciendo un número, después otro, y así hasta que gana. "¡Mmmmm!", exclama el mudo desesperado, tratando de llamar la atención. "¡Mmmmm!" Al ver que no le hacen caso, comienza a bajarse la cremallera del pantalón, cuando alguien hombre lo ve y grita: "¡El mudo se la sacó! ¡El mudo se la sacó!"