Cierto día, se encuentran el Sol y la Luna, entonces el astro rey le suelta a nuestro satélite: "Adiós, puta Luna de mirada seductora". La Luna se enoja y le reclama que por qué le dice puta. El Sol responde: "Porque sólo sales de noche y te la pasas de en cuarto en cuarto". "Pues mira, Solecito, si yo soy puta, tú eres bien pendejo, porque llevas siglos calentando a la Tierra y todavía no te las has podido coger".