Llegan varios niños a la casa de su amigo Panchito; tocan a la puerta y sale la mamá del niño: "¿Qué se les ofrece?" Al unísono los pequeños responden: "Señora, ¿podría Panchito salir a jugar béisbol con nosotros?" Enternecida, la madre les dice: "Les agradezco mucho lo que hacen por mi hijo, niños, pero saben que no tiene ni brazos ni piernas ¿de qué les puede servir en el juego?" Y todos contestan: "Por eso es que lo queremos de cojín de tercera".