Resulta que Manolo se encuentra durmiendo, cuando de pronto suena su teléfono a las 3 de le mañana; todo desvelado y con sueño contesta: "¿Hola?" Y una voz le dice: "Ho...la...ya...sé...ha...blar". Y Manolo todo furioso le contesta: "¡Qué, me llamas a las 3 de la mañana para decirme que ya aprendiste a hablar, desgraciada!" "¡Es...que...soy...una...va...ca!"