Llega un borracho a la cantina: "Me da un whisky doble". Se lo toma y le pregunta al cantinero: "Oiga, ¿los pingüinos viven en el Polo Sur, verdad?" "Así es, señor". "Está bien, tráigame otro whisky doble". Después vuelve a preguntarle: "¿Y esos pingüinos son negros con blanco?" "Sí, señor". Pide otro whisky doble y al rato: "Y los pingüinos miden menos de 90 cm, ¿cierto?" "Así es, 90 cm aproximadamente". "¡Ay, Dios mío, entonces acabo de atropellar a una monja enana!"