Cierto día, Pepito se estaba bañando con su padre y le preguntó que qué era eso que le colgaba en la entrepierna; el papá le dijo que era un dragón. Otro día, se estaba bañando con su mamá y le pregunta que qué era lo que tenía en la entrepierna; la mamá le contestó que un dragón. Esa noche, Pepito estaba espiando por la cerradura del cuarto de sus papás y llegó su hermana: "¿Qué haces", le pregunta. "Estoy viendo una pelea de dragones". "¿Y quién va ganando?" "¡Mamá, porque se comió al de papá!"