En un convento, a una de las hermanas le da un ataque de hipo; como pasaba el tiempo y no cesaba éste, la Madre Superiora decidió llevarla al hospital.
Una semana después, el médico que atendió a la religiosa se encuentra a la Madre Superiora:
"¿Cómo está la hermana que tenía el ataque de hipo?"
"Está totalmente curada, pero ¿qué hizo para curarla?"
"Recurrí a uno de los métodos más antiguos: asustarla".
"¿Y cómo lo hizo?"
"Le dije que estaba embarazada... ¡Me alegro que ya esté bien!"
"Sí, ella está bien, pero el Cardenal se tiró del campanario".