Estaban tres científicos discutiendo: un norteamericano, un cubano y un argentino. Hablaban sobre cuál país estaba mejor en la ciencia. El cubano dice:
"Mi país está mejor; fíjense que nació un niño sin piernas, se le puso patas de caballo y ahora es el mejor corredor del mundo."
"Mi país está mejor", interrumpe el nortamericano, "nació un niño sin brazos, se le puso manos mecánicas y ahora es el mejor escultor."
Y el argentino dice:
"No, no, no... mi país está mejor. Nació un niño sin cabeza. Entonces se consiguió un coco, se rellenó de mierda, se le pegó, al niño se le mandó a estudiar; al tiempo se postuló para las elecciones y hoy día es el Presidente de Argentina."